Blogia
M

“¿Se puede tener nostalgia de algo que aún no ha sucedido?”

“¿Se puede tener nostalgia de algo que aún no ha sucedido?”
“¿Se puede tener nostalgia de algo que aún no ha sucedido?”, dice Caye en "Princesas" de Fernando León y a mi me viene una corriente que me atraviesa entero, que me deja plantado y que me hace recordar muchas cosas de mi vida, me hace recordar todas las cosas que no he vivido aún.  Y siento nostalgia.
Cuando era pequeño tenía que atravesar un camino de tierra de unos 10 minutos para llegar a casa, el camino de tierra estaba alindado con muchos arboles, no había apenas nada de luz y hubo unas cuantas veces en las que lo tuve que caminar completamente a oscuras. En esa oscuridad inventaba una y mil vidas, le daba cuerpo a todos mis sueños y los viviá en esos minutos (juro que había tiempo suficiente), ahí podía ser quién yo quisiera, podía tener la vida que yo quisiera, ahí no era el "gordo cabezón" del colegio, ahí no era todas las cosas que no soportaba de mi mismo, o más bien, lo que los demás no soportaban de mí . Ahí era un superheroe, uno de Dragones & Mazmorras, uno de los comics que leía, uno de las peliculas que veía, ahí era Superman o el Hombre Invisible (¿quién no ha deseado se invisible alguna vez en su vida?), ahí incluso, tenía poderes para poder curar a todo en el mundo. De hecho, de pequeño,  pensaba que tenía poderes y que podía curar a cualquier persona de cualquier cosa, a los desgraciados los podía volver felices, a los godos los hacía delgados, a los feos guapos, los que no podían caminar caminaban y corrían, los que tenían hambre lo tenía todo para comer. Porque yo tenía superpoderes y yo podía hacer todo eso. Curar todas las heridas del mundo, sanar todo lo triste. 
En ese camino inventaba todas las cosas, creaba mis propias conversaciones con mi madre diciendole por qué había sido malo o bueno y todo salía bien. En ese camino todo salía bien, todo estaba bien, ni siquiera había guerras porque yo las salvaba todas. Yo recreacba mis primeros guiones, en los que todos acababan con un final feliz.
Cuando terminaba el camino, seguía siendo yo, subía una cuesta inmensa y llegaba al fin a mi casa, había incluso veces en las que soñaba que volaba esa gran cuesta como Superman, ya que muchas veces era bastante cansino subirla. Y entonces era yo. Atravesaba la puerta de la cocina, atravesaba el salón, el pasillo diminuto, el otro salón hasta mi cuarto. Ya frente a un espejo de pie que tenía mi madre y que mi cuarto heredó, volvía a ser yo, el mismo niño, gordito y cabezón... y sentía nostalgia, sentía nostalgia de haber arreglado el mundo en 10 minutos, y de que ahora siguiera igual.
Estas cosas son las que piensas que se van a medida que vas creciendo, pero yo las conservé, a medida que crecía, el camino ese me seguía dando la oportunidad de ser quién yo quisiera ser, aunque cuando dejé de tirar por ese camino, bien porque ya tenía moto y podía tirar por la carretera o bien porque hay caminos  que se toman y que luego se dejan, seguí creando pequeños espacios en mis caminos, iluminados o no, en los que yo era otra persona, ahora otra diferente, no tan superheroe, pero si alguien capaz de amar y ser amado, alguien capaz de conseguir muchas cosas, de hacer cine, de escribir, de ser más libre...aunque alguna vez que otra, se atravesaba el superheroe sanador, el que volaba y curaba todo y a todos, el que no era un simple mortal más.
¿Se puede tener nostalgia de las cosas que nunca se han tenido, de las cosas que nunca se han vivido?, claro que si, en ese momento Caye era yo, ella no era una prostituta y yo no era yo, aquello no era una pelicula ni yo estaba sentado allí, encontraba a alguien que se había sentido exactamente igual que yo y lo entendia, y nos entendíamos.
Puede que Fernando León haya despertado algo de mi vida en su pelicula, ¿no es bonito eso?, ¿para qué hacen ellos películas?, ¿las harán para despertar cosas en los demás?, ¿sea lo que sea?... ¿para qué me gustaría a mi hacer peliculas?, ¿para no sentir nostalgia?, ¿para ser un superheroe?... quién sabe, algún día quizás lo adivinemos, algún día quizás vuelva a ese camino de arboles y vuelva a casa, pero ya transformado en todas las cosas que siempre quise ser...¿o en su superheroe?.

0 comentarios